Pato Fuentes: “Hacer una buena negociación para mejorar nuestro juego de golf”

El ser humano desea, tiene una energía poderosa que lo lleva a buscar objetivos, a pretender poseer objetos materiales con una cierta finalidad, una energía de vida y una de muerte, pero que ambas generan la vida, el vivir.

El placer por conseguir satisfacer nuestro deseo es fuerte en los niños, de allí los caprichos y rabietas que se generan cuando los padres comienzan a decir NO, a poner límites. 

La negociación comienza allí: por un lado está lo que deseo. Por otro lo real que puedo, y por otro está el concepto de si lo que deseo es moral, ético o socialmente permitido. Una negociación que se da cada día de nuestras vidas y que en la infancia genera estructuras psíquicas, genera carácter y genera tendencias que quizás luego padecemos y que hay que trabajar para aliviarnos o liberarnos de ellas.

En el golf, nuestro deseo está presente desde el querer conseguir X torneo o pegarle mejor a la bola o meter más putts, etc. En general son deseos de superación, de conquista, de control, de ser competitivamente mejor. Son deseos fuertes, que motivan y generan que el jugador tome sus clases de golf, entrene, juegue seguido, compre mejores palos, etc. Al deseo se le impone el principio de realidad cuando aparece un error de ejecución. El error nos dice “no lo hiciste ok”, lo que deseaste no ocurrió, o “no pudiste”. Si bien algunos niegan la realidad y siguen pretendiendo tirar a banderas difíciles o a pasar un hazard de agua que está a 220 yardas de pique, la realidad siempre se impone y allí genera estallidos emocionales que tenemos que saber controlar y canalizar. También se impone con su lado positivo, por ejemplo: Mejoré el putt, lo estuve practicando mucho el último mes.

Como los seres humanos somos únicos e irrepetibles, hay muchísimas formas de transitar un campo de golf disfrutándolo y padeciéndolo, pero hay ciertas tendencias que se repiten como:

  1. Hay jugadores donde prima la búsqueda de la satisfacción inmediata de su deseo (fuerte), son aquellos que no aceptan el error de ejecución como parte del juego (y menos si han entrenado muy bien), son los que se descontrolan emocionalmente, son los que insisten también. Juegan mucho, cambian los palos cada año, toman clases. Su trabajo consiste en aceptar que puedan fallar, en ser más tolerantes, y buscar herramientas que le permitan controlar sus emociones, principalmente el enojo y la ira.
  2. Hay jugadores que salen a “hacer lo que se debe”, a hacer la tarea, han entrenado mucho, se han esforzado, han tenido todo bajo control y ahora es el momento de plasmarlo en el score esperado, pero no es tan previsible y ese score puede no aparecer y sí, aparece allí la crítica, el tratarse mal, el autodiálogo punitivo, por ejemplo “para que entrenaste tanto… para golpearla asi?” Estos jugadores necesitan recobrar su sentido de juego, su niño libre interior que desee, que busque un objetivo mas allá si se debe o no, si es perfecto o no.
  3. Otros jugadores tienen un “YO” fuerte y negociador que se sabe relacionar con los deseos de ganar pero que también analiza la realidad, usa estrategia, y toma buenas decisiones, son los que pueden aplazar sus deseos por unas 5 horas hasta firmar la tarjeta y festejar en el hoyo 19. Generalmente este tipo de jugador se ha hecho a través de los años, es un jugador con historia de golf, que ha aprendido empíricamente y reflexivamente.
  4. Y hay muchas variables más por supuesto donde se dan combinaciones.

De estos “modelos de jugadores”, son los tipo número 2 los que más me consultan, porque la actitud que poseen frente al error y la gran voluntad de entrenamiento hacen un Combo que convierte al golf en algo masoquista, y al trabajarlo llegan a entender los motivos, pudiendo lograr un golf más relajado, eficaz y divertido (pueden disfrutar de lo que no es perfecto).

La autoconciencia de sí, es el conocerse, el saber cómo reacciona uno, qué pretende, qué desea. Tenerla nos lleva más rápido al éxito, ya que mejoramos en la relación con los demás y sabemos “qué queremos” y qué de nosotros mismos nos puede jugar de obstáculo y qué no.

Pensando en los modelos que les describí, pueden identificarse, ver cómo están Uds. parados frente a su deseo y frente a sus exigencias. Ver si su “YO ADULTO” analiza de forma realista la situación que vive y si es un buen negociador entre los deseos fuertes y persistentes y los límites del “debería”.

Conseguir una armonía entre nuestras energías nos asegurará un mejor juego. Yo les resaltaría sobre todas las cosas que el deseo de ganar tiene que estar, si ya juego un hándicap regularmente ya sea este 5 o 25, tomo clases y juego los fines de semana, la realidad diría que Ud. puede pretender ganar cualquier torneo, en su categoría. Desear ser el mejor, desear conseguir una meta, desear ganar un circuito de golf, son objetivos positivos y que alegran la vida, eso sí, hay que saber escuchar qué pasa cuando esto se dificulta, se retrasa o se complica, saber controlar lo emocional, saber bajar nuestro cruel crítico interior (a veces exterior).

El golf nos propone como una mediación, pero donde las “partes” están todas en nosotros mismos.

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Acerca de Pato Fuentes

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La Licenciada Pato Fuentes es entrenadora mental de profesionales de golf. Entre sus clientes se destacan figuras del European Tour, LPGA Tour, Web.com Tour y PGA Tour Latinoamérica. Pato acumula más de 10 años de experiencia en su especialización en golf y es Directora de “Golf de Mente” donde capacita a jugadores amateurs de alto y bajo hándicap. Pato Fuentes aplica sus propios conocimientos y experiencias a la hora de jugar al golf y actualmente es 7 de hándicap.Sede en Argentina: Academia Pilar Golf, Buenos Aires. www.golfdemente.com – golfdemente@gmail.com Twitter @GolfDeMente

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